El complejo de Pandora: Diana Larrea abre la caja de mujeres artistas olvidadas por la Historia del Arte

Por: The Fine Art Collective

escrito el: 27, Jul 2017

Como si de una Caja de Pandora se tratase, el proyecto de Diana Larrea “Tal día como hoy”, destapa la necesidad de sacar de las sombras el talento de todas las mujeres artistas que los libros de Arte y la Historia le han arrebatado.

Pero a diferencia de la caja más famosa de la historia, en el tesoro particular de Diana no hay truenos, ni amenazas dentro, sólo el deber de rescatar del olvido al talento artístico femenino.

18951266_10154754715100829_8868761819646531871_n.jpg Gwen John, "GirlwithBareShoulders", 1909-10. MOMA, NY.

La mitología griega cuenta como Pandora recibió como regalo de bodas por parte de Zeus una misteriosa tinaja con instrucciones de no abrirlo bajo ninguna circunstancia. Los dioses habían otorgado a Pandora una gran curiosidad, por lo que decidió abrir la tinaja para ver qué había dentro. Al abrirlo, escaparon de su interior todos los males del mundo.

Hoy, tras más de 25 siglos de historias mitológicas como esta, parece que se siga penando ese estigma de la curiosidad femenina, ese mal que nos tilda de “cotillas”, cuando tenemos la obligación de avanzar y descubrir la verdad.

Diana Larrea supo de la necesidad de comenzar este proyecto el mismo día en que asistió a la conferencia-performance de María Gimeno 'Queridas Viejas', en la Facultad de Bellas de Madrid, en este abril de 2017, que actuó de embrión primigenio para éste y otros proyectos que tratan de visibilizar el papel de la mujer en las artes.

2.jpg Anna Dorothea Therbusch, "Autorretrato con monóculo", 1777. Gemäldegalerie, StaatlicheMuseenzuBerlin.

Desde entonces su cuenta de Facebook se ha convertido en un una especie de guía del saber enciclopédico del arte de los pinceles femeninos, en el que casi a diario pone de relieve y nos invita a conocer a una mujer artista desconocida, donde incluye sus obras y biografía.

Desde allí “desempolva” a artistas olvidadas e ignoradas comoSophie de Bouteiller o ElizavetaKruglikovaen sus ya más de 50 entradas, y desde donde sorprende al espectador con el talento de estas mujeres a las que su genio creador pareció no ser suficiente para triunfar como lo hicieran sus congéneres masculinos.

3.jpg ElizavetaKruglikova, "Autorretrato", 1910.

Pero al parecer no ha gustado a todos el descubrimiento de estos talentosos pinceles femeninos. A alguien le hace daño saber que el genio también se encuentra en posesión del espíritu de las mujeres, a pesar de que nos haya robado la versión femenina para la palabra genio, a pesar de poder ser “musas” pero nunca poder llegar a ser “genias”.

La ideología misogina presente en las historias mitológicas griegas como las de Pandora parecen seguir vigentes a día de hoy, infringiéndonos ese miedo para que no destapamos la caja, o la historia, o lo que sea que acabe con sus privilegios.

La caja de Diana Larrea en el siglo XXI no es más ni menos que su cuenta de Facebook, desde donde ejerce su misión de difundir y visibilizar a las mujeres artistas de toda la Historia del Arte y por ello en las últimas semanas su cuenta ha sido objeto del ninguneo online de aquellos que temen que se eclipse a la eterna y excluyente figura del genio artista masculino. No se nos ocurre otra razón para que sus posts diarios que dan a conocer el trabajo de mujeres artistas puedan si quiera molestar a alguien y pasar a ser considerados comospam por ese “Estado”extratorritorial en que se ha convertido Facebook. Ese estado que permite con sus leyes morales que cualquier persona puede pensar en esta actividad como agresiva o molesta o encontrar tintes de cualquier intención comercial en esta actividad educativa y de rescate de la memoria, ya no femenina, sino de toda la humanidad al completo.

Facebook se ha convertido en un estado plagado de ciudadanos indignados por todo, que no dudan en llevar a cabo linchamientos digitales contra todo aquel que no piense como ellos. Es lo que el periodista Juan Soto Ivars acuñó como poscensura.

La importancia de sus textos en esta recopilación de mujeres artistas podría configurarse como capaz de modificar, por su excelente calidad, los contenidos de los libros de la Historia del Arte. Razón, más que de peso,para pensar que tan sólo el alma de un indignado que no soporta que se le haga espacio en el arte a la otra mitad de la humanidad está detrás del boicot al trabajo de Diana Larrea y del de todas las mujeres artistas que quedaron sepultados tras el tiempo y el yugo masculino.

19990425_10154834514540829_539552681658857294_n.jpg Alice Pike Barney, "Mrs. Patrick Campbell" ca. 1898. Smithsonian American Art Museum, Washington D.C. USA.

Pero a esta plaga de indignados le ha surgido un ejército contestatario. Decenas de personas al saber de las denuncias y hackeo a la cuenta de Diana Larrea han decido jugar con las mismas armas de la difusión que ofrecen las redes sociales como Facebook y postean el trabajo que Diana lleva a cabo en su “Tal día como hoy” para que se haga justicia a todas estas mujeres artistas que ya sufrieron la losa de otros indignados en sus respectivas épocas.

Para cuando Pandora atinó a cerrarla la caja, ya solo quedaba en su fondo “Elpis”, el espíritu de la esperanza.

Durante siglos la mujer fue la culpable de destapar esa mitológica caja que casi termina con la humanidad. Hoy con proyectos como los de Diana Larrea se convierten en heroínas capaces de destapar la Historia del Arte sepultada, con la esperanza de recuperar el tiempo perdido. Porque ya se sabe, la esperanza es lo último que se pierde.

Angélica Millán

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