Las residencias de artistas: Espacios para la creación, sinergias, e innovación en el arte

Por: The Fine Art Collective

escrito el: 28, Mar 2016

El privilegio de ser artista, en ocasiones, se mezcla con las dificultades que ello implica. Los programas de residencias ayudan a aliviar esta artística carga y a crear sinergias entre creadores, ofrecer espacios de trabajo o de residencia y un lugar propio donde inspirarse.

En nuestro país, el programa de residencia artística más antiguo del que tenemos constancia es el de la Casa Velázquez, cuyo origen se remonta a comienzos del siglo XX.

Fue construido con objetivos similares a los de la Academia Francesa en Roma, que a su vez fue fundada en 1666, como sede de artistas franceses ganadores del Premio de Roma. Este premio consistía en una residencia de cinco años en la ciudad italiana, permitiendo que los artistas vieran y estudiaran los maestros clásicos.

fot_1.jpg Residencia para artistas “Casa Velázquez”, en Madrid.

Aparte del caso singular de la Casa de Velázquez, la mayoría de los programas de residencia actualmente en funcionamiento en España fueron concebidos a finales de la década de 1980 y durante la década de 1990, en el mismo momento en que empezaba a aparecer una nueva ola de estos programas en Europa. Durante este período, se establecieron en España dos tipos principales de programas; los que se desarrollaban en entornos rurales y se centran principalmente en ofrecer alojamiento a artistas internacionales o los que se desarrollan en un entorno urbano que se basan generalmente en un uso temporal de los estudios, y suelen ser parte de un proyecto de formación y producción artística más amplio.

Estos espacios surgen ante la necesidad de crear espacios de trabajo para los artistas en las grandes ciudades, la institucionalización de la idea del arte como herramienta para la mediación social, la recuperación del patrimonio, el fenómeno de la globalización o el aumento de la movilidad internacional.

En la actualidad, estos espacios tienen la particularidad sobre todo de impulsar la idea del artista como investigador, donde los artistas tienen la posibilidad de desarrollar, experimentar e investigar con nuevos procesos sin tener que mostrar los resultados en un espacio expositivo convencional. De esta manera también, los programas de residencia se han vuelto vitales como promotores de circuitos de exhibición alternativos, fuera de las instituciones artísticas tradicionales.

En España, un ejemplo de estas residencias que surgen en los espacios rurales lo tenemos en la Convocatoria para Artistas en Residencia en el Centro Dados Negros de Villanueva de los infantes (Ciudad Real), un programa que tiene como finalidad apoyar a artistas nacionales e internacionales.

Patio Convidados Centro Dados Negros Infantes.jpg Centro Dados Negros, en Villanueva de los Infantes (Ciudad Real).

El objetivo de este proyecto es, entre otros, promover las actividades socio-culturales y el arte contemporáneo en el medio rural y crear redes de trabajo con otras entidades rurales y urbanas a nivel regional, nacional e internacional.

Si tenemos que destacar algún programa de residencia de artistas en los enclaves urbanos, nos quedamos sin duda con el Centro de Artes La Neomudéjar, en Madrid.

El C.A.V La Neomudéjar es un Centro de Artes, experimentación y creatividad que apuesta por rescatar espacios en desuso y que abre sus puertas como centro autogestionado, libre y de resistencia artística en Julio de 2013. Su programa de residencia no contempla el alojamiento de los artistas adscritos al proyecto y si la utilización de talleres y espacios para la creación artística y el uso de La Neomudéjar como espacio expositivo de los trabajos resultantes de la estancia de los artistas.

LaNeomudejar_Post2.jpg Centro de Artes de Vanguardia y residencia de artistas “La Neomudejar”.

Estas residencias suelen favorecerse a través de becas internacionales que tienen como punto de llegada este centro para las artes, que también contempla el alquiler de estos talleres de forma individual por parte de los artistas. Interesante también es el esfuerzo que hace el propio centro becando en alguna ocasión a artistas que consideran de gran relevancia para su proyecto.

Su vocación museística ha puesto en valor un espacio representativo de la arqueología industrial del Madrid del XIX (lo que fueron los antiguos talleres del MZA, la compañía de ferrocarriles Madriz-Zaragoza-Alicante) y recuperar la memoria material e inmaterial del espacio para la ciudad de Madrid.

1e4e3dc4-7a33-47df-810b-f893f529efe1.jpg Espacio para la residencia de artistas en “La Neomudéjar”.

Defiende una línea museística inspirada en las tendencias Latinoamericanas que abren sus puertas a la realidad social del entorno y se compromete con iniciativas de dignificación y visibilidad a los colectivos vulnerables. Desde su inicio La Neomudéjar ha ido adquiriendo obras de diferentes artistas nacionales e internacionales que han ido conformando la colección permanente del Museo.

Su apuesta por dar voz a las New Media Arts y a los creadores de vanguardia se centra en impulsar disciplinas como el Arte Urbano, Videoarte, Performance, Parkour, Arte Sonoro y acercarlas al público general.

Estas estancias de los artistas traen consigo exposiciones que puedes visitar en la propia Neomudéjar y que tienen como resultado algunas puestas en escena como la actual muestra sobre Guy Denning, que de ser tú, no me perdería.

1247a8f0-54fa-4a44-b888-e6e36fcd25a2.jpg Obra de la exposición de Guy Denning en una garita de la MZA, la compañía de ferrocarriles Madrid-Zaragoza-Alicante, y que hoy en día alberga a la Neomudéjar.

En nuestro paseo ante este paradigma del arte emergente y de los nuevos formatos colaborativos y de la calidad de la gestión cultural, nos encontramos a la artista e investigadora francesa Ludivine Allegue, que llegó a La Neomudéjar muto proprio y empujada por la idea de crear redes y compartir espacio con otros artistas.

Su interesante proyecto puede visitarse en las estancias que los artistas poseen como talleres, convirtiéndose la ruta en una actividad didáctica que ofrece la posibilidad de poder conocer todo el proceso de investigación que realizan los artistas para llegar al resultado final de su obra.

4c33b7c9-0bef-417b-a1f8-5f2a4631ed66.jpg Taller de artistas en La Neomudéjar.

En el caso de Ludivine, su proyecto “Le Maschere Nude” basado en una obra del dramaturgo italiano Pirandello, se sostiene en la recuperación de la memoria, deconstruyendo las biografías familiares y documentando el proceso de creación e investigación a través de radiografías, que permiten mostrarnos lo que el ojo humano no ve a simple vista.

Esto supone una puesta en valor de la obra de arte, al posibilitar ver la pieza por dentro, en su interior, y con ello poder conocer y entender con profundidad el proceso de creación de la artista y derribar algunos mitos en torno a la falacia que supone considerar a todo el arte contemporáneo, como un fraude. Es también un guiño a la utilización de scaners y radiografías en los museos y centros de arte para autentificar las obras y demostrar dudosas autorías que ponen en tela de juicio el mercado del arte y a los críticos del sector.

fa46ca2d-db38-467c-a403-cf47812ca543.jpg “Le Maschere Nude”, proyecto de Ludivine Allegue, todavía en proceso dentro de su taller en La Neomudéjar.

Además, su estancia como artista en este centro para las artes muestra a la perfección esa retroalimentación que permiten estos contactos multidisciplinares entre los artistas residentes. Buena prueba de ello es el proyecto conjunto Disoriente, una colaboración internacional entre la propia artista y Valentina Lacmanović, que llega en forma de performance en el mes de abril.

Después de todo esto no cabe duda que uno de estos programas es una buena idea si eres artista, no sólo como relanzamiento de una carrera profesional, si no como experiencia vital que puede transformar incluso la propia obra de un autor. Nada novedoso es esto si recordamos a maestros clásicos como Velázquez, que tras alojarse en viaje de estudios en la residencia del Gran Duque de Toscana en Roma, anticipo con su obra “Vista del jardín de la Villa Médicis”, un par de siglos en lo que vendría a denominarse, más tarde, como “Impresionismo”.

Angélica Millán Escribano. The Fine Art Collective

Más información sobre programas de residencia de artistas en: http://www.theartboulevard.org

Fuente: Algunos datos han sido obtenidos del estudio sobre la situación de los programas de residencias artísticas, desarrollado por Marta Gracia.

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