El secreto de “La dama del armiño” de Leonardo Da Vinci

Por: The Fine Art Collective

escrito el: 11, Feb 2015

Este cuadro es quizá uno de los más famosos de Leonardo Da Vinci y forma parte de los cuatro retratos pintados por el artista a lo largo de su trayectoria, siendo los otros tres La Gioconda, el retrato de Ginevra de' Benci y el de la Belle Ferronière. Pero hagamos memoria y conozcamos la historia y detalles de este cuadro. Da Vinci pintó el cuadro entre 1489 y 1490 en la corte de Milán. En este momento Milán era una ciudad-estado feudal gobernada por la dinastía de los Sforza, de origen militar. Allí conoció a Cecilia Gallerani, protagonista del retrato y amante de Ludovico Sforza, duque de Milán y más conocido como II Moro y que fue quien le encargó el cuadro. Además, Ludovico fue uno de los principales mecenas del artista. 640px-Dama_z_gronostajem De Cecilia sabemos que era de buena familia, su padre era un alto funcionario (había servido como embajador en Florencia) y su madre era hija de un famoso doctor en leyes. Tenía seis hermanos más y su padre murió cuando tenía 7 años. Era inteligente, guapa y culta, interpretaba música y escribía poesía. No se sabe con exactitud cuando se convirtió en amante de Ludovico pero existe un documento datado de 1487 donde se la libera formalmente a Cecilia de un compromiso matrimonial contraído en la infancia con Giovanni Stefano Visconti y donde es posible que Ludovico tuviera mucho que ver. En 1489 cuando ella tenía 17 años pasó a vivir en una propiedad de la parroquia de Nuovo Monasterio lejos de su familia, momento donde pudo empezar el idilio. A pesar de todo esto Ludovico se casó con la hija del duque de Ferrara, Beatrice d´Est, por razones políticas el 16 de enero de 1491. Su esposa supo en todo momento de la existencia de Cecilia y de hecho se negó a mantener relaciones sexuales con su marido hasta que éste no rompiera con su amante, pero Cecilia ya estaba embarazada y el 3 de mayo de 1491 dio a luz un niño que se llamaría Cesare Sforza Visconti. Ahora que ya sabemos todo lo que hay detrás de este cuadro podemos estudiarlo con calma. Hubo mucha controversia respecto al animal, si sería un armiño, difícil de amaestrar y por lo tanto estar quieto para un cuadro, o un hurón, mucho más tranquilo. El hurón era el animal preferido en la Edad Media aunque el armiño se asociaba con la aristocracia y se pudo usar de forma intencional en alusión a Ludovico. La mano de Cecilia acariciando al animal tiene una alusión sexual y los accesorios de su vestido (banda de oro en la frente, cinta negra, el velo…) indican la condición de la amante. Han sido muchas las especulaciones en torno a esta obra pero los últimos datos han sido revelados por Pascal Cotte, co-fundador de Lumiére Tecnología en París que ha desarrollado una técnica llamada el método de amplificación capa (LAM) que funciona mediante la proyección de una serie de intensas luces encendidas a un trabajo, mientras que una cámara mide los reflejos. Así, la información resultante permite conocer lo que ha sucedido entre las capas de pintura utilizadas en el lienzo. Gracias a esta técnica se ha descubierto que Da Vinci era un artista muy indeciso, que siempre estaba cambiando de idea, borrando y volviendo a crear. Así podemos saber que el armiño se introdujo más tarde en la pintura y se pintaron hasta tres versiones del cuadro. ¿No sería interesante utilizar esta misma tecnología con La Gioconda para descubrir sus secretos?

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