“Solo es sexo” o como hacer del sexo un arte.

Por: The Fine Art Collective

escrito el: 04, Apr 2016

Sólo es sexo. Tras esta inocente afirmación se esconde la exposición de nombre homónimo, celebrada en la galería Fernando Pradilla y activa hasta el 21 de mayo, que juega a deconstruir el concepto de sexo para ofrecer una visión completa del mismo, a través de la visión particular de 20 jóvenes artistas.

35ab21da-3d12-41e2-87f2-1d8e344f2098.jpg Panorámica de la exposición “Solo es sexo”, en la Galería Fernando Pradilla.

Un juego que utiliza el arte como vehículo de expresión para reflexionar sobre uno de los temas universales, que dicen, mueve el mundo, y que muestra a través de la creación artística, que no hay una sola manera de vivirlo.

Las obras de este proyecto comisariado por Javier Díaz Guardiola, exploran el universo del sexo en toda su dimensión. Esto supone reducirlo a veces a divertidos juegos de palabras y en otras tantas, ensalzarlo para aquellos que lo convierten incluso en su forma de vida, ofreciendo con ello una visión fresca y profunda sobre la dimensión humana.

La exposición “Sólo es sexo” se articula en dos partes: Las primeras salas del Espacio Proyectos de la galería Fernando Pradilla aparecen ocupadas por los trabajos de los artistas Fernando, Alejandro Bombín, Juan Francisco Casas, Patricio Cassinoni, Javier Conde/ Mister Simplemente, Ismael DeLarge, Verónica Ruth Frías, Germán Gómez , Edurne Herrán, Juan Carlos Martínez, Paco y Manolo, Diego de los Reyes, Santi Ruiz, Mar Sáez, Federico Sposato y Anthony Stark.

La muestra, que ofrece un in crescendo a medida que el espectador la recorre, comienza con la obra de Anthony Stark donde el artista juega con los tabúes que genera el sexo y en donde pornografía y política se mimetizan para crear en el espectador la sensación visual de que ambos conceptos van de la mano. Piezas que invitan a la reflexión por parte del público, para determinar que lo verdaderamente oscuro y sucio tal vez se esconda detrás de los dirigentes que nos gobiernan.

3f997157-861a-423a-90af-15daa2a14b45.jpg Obras de Anthony Stark en la exposición “Solo es sexo”.

La inabarcable dimensión que el sexo puede alcanzar y la afirmación de que su concepto es único e intransferible en cada uno de nosotros, toma cuerpo con la obra de Juan Carlos Martínez. El artista teoriza sobre esta visión única de la que hablamos a través de la fotografía de lo que parecen inocentes paisajes deshabitados, pero que esconden escenarios de lo que ha venido a denominarse como cruising (aquellos encuentros sexuales y esporádicos que tienen lugar al aire libre).

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“Solo es sexo” también nos habla de la excesiva importancia que se le concede al asunto, de la seriedad con la que se aborda un tema que a menudo desemboca en la generación de tabúes o traumas de diversa índole.

Para quitarle hierro al concepto, los artistas Edurne Herrán y Javier Conde/Mister Simplemente, le dan la vuelta a la tortilla y reducen la severidad del tema a juegos de palabras y pasatiempos visuales, logrando que sin restarle ni un ápice de valor a la obra nos ayuden a entender que esa solemnidad sólo proviene de nuestras lecturas particulares.

81f51586-1840-4b72-abb5-12904bb110cb.jpg “Love me Tinder, Love me true”, de la artista Edurne Herrán

Ambos artistas bucean en los nuevos formatos y maneras de relacionarse que surgen a través de las plataformas de contactos y en la inmediatez y banalidad que reclama esta novedosa sociedad de la comunicación, sumergida en las apariencias de perfiles digitales.

Sus fuentes son a menudo portales de contactos como Tinder, o nuevas prácticas sexuales como el sexting, surgidas al calor de las nuevas tecnologías y que reducen la dimensión del ser humano a la genitalidad. Ambos dos, consiguen a través del humor y la ironía mostrarnos los pros y contras de la libertad sexual de las sociedades occidentales, sólo tal vez, mal entendida.

bed5d3f0-2075-4547-a61f-00d617d87811.jpg Detalle de las obras de Javier Conde.

El contrapunto a la estupenda ligereza despreocupada de nuestros anteriores artistas, llega de la mano de Verónica Ruth Frías que sorprende con una instalación que reflexiona sobre los roles de género y sobre la violencia que rodea al sexo.

En una cama de impoluto blanco, reposa en forma de bordado la conocida frase de Frida Khalo “Mira que si te quise fue por tu pelo; ahora que estás pelona, ya no te quiero”. Palabras que toman fuerza al alinearse con las imágenes de un antiguo televisor que recoge videos reales subidos a Youtube, en donde se muestra la brutal tendencia (sobre todo en países de América Latina), de agresiones a mujeres por su supuesta infidelidad y a las que se les castiga rapándoles la melena.

1024b038-2343-4db7-8b44-cd37f5408626.jpg Detalle de la instalación de Verónica Ruth Frias.

Frida Khalo como símbolo de los amores tóxicos que ensalzan las pasiones de dependencia, como la que ella tuvo con Diego Ribero y que Verónica Ruth Frías hila hasta conectarlo con la violencia de género y la crítica a la sociedad patriarcal que denuncia en su otro proyecto “NO”.

En él toma como patrón la actitud de la artista Ana Mendieta, que se fotografió con la perilla cubierta con recortes de pelo de su marido –el también artista Carl André– y el sonoro “no” que parece ser fue lo último que llegó a articular mientras se suicidaba (cuya muerte algunos relacionan con la posible relación de violencia entre la pareja).

Todo ello inspira a la creadora andaluza para denunciar la dificultad añadida de la mujer para ser reconocida en cualquier sector profesional. Para ello, utiliza los rostros de mujeres relacionadas con el mundo del arte y que participaron en el proyecto de Verónica. Portando iguales perillas a las de Ana Mendieta y con el consabido “No” como fondo, todas ellas proclaman visualmente la idea de que seguimos viviendo en una sociedad patriarcal.

18c92493-d671-41d9-861a-f939b79e3a87.jpg Proyecto “No”, de Verónica Ruth Frias.

Al final del recorrido nos espera una suerte de proyectos videográficos que se proyectan en la recreación de una especie de “Sala X”. En ella se mostrarán en loop, como en la sección golfa de un cine antiguo, vídeos de algunos de los artistas convocados, generando un completo programa de producciones audiovisuales que abordan la cuestión del sexo.

Como en el resto de obras y artistas que componen la instalación, los vídeos son un auténtico viaje de introspección al universo sexual y único de cada uno. Una muestra que etiqueta y desetiqueta al antojo todos los clichés con los que nos empeñamos en acotar el sexo, todos los roles, cuestiones de género, depravaciones e ironías de una cuestión, que al fin y al cabo, es “Solo sexo”.

Angélica Millán Escribano

The Fine Art Collective

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