Un noviembre de exposiciones recomendadas

Por: The Fine Art Collective

escrito el: 07, Nov 2017

El clima político de nuestro país y las bajas temperaturas que ya habíamos casi olvidado por completo, hacen necesaria la visita a los continentes de arte que templan el espíritu y atemperan la sesera.

No puede decirse que noviembre no venga bajo el brazo de una interesante y variada oferta expositiva que puedes disfrutar en Madrid.

- Fortuny (1838-1874). Museo del Prado.

Del 21 de noviembre al 11 de marzo.

Hay algunos visitantes que corren exhaustos buscando entre las paredes de la pinacoteca las obras emblemáticas de Velázquez o Goya, pero uno no puede irse cada vez que pisa el Prado si buscar entre sus paredes su pequeña joya, que no es más que “Los hijos del pintor en salón japonés”, una delicia que promete estar dentro de esta muestra sobre el artista.

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Los hijos del pintor en salón japonés. Fortuny. Museo del Prado.

A pesar de quedar inconcluso este cuadro por la repentina muerte del pintor, en ella logran imprimir en el lienzo una modernidad pictórica que alcanzó este maestro en su madurez plena, que junto a los tintes orientales más que evidentes en el cuadro, merecen por si solo una exposición.

Aún no se saben muchos detalles más de las obras que incluirá la exposición del pintor, acuarelista, dibujante y grabador, excepto ésta de la que hablamos, y alguna más como “La vicaría” (MNAC) o “La elección de la modelo”.

Esperamos ansiosos que algunas de las obras que puedan verse incluyan “La Odalisca” o la “Batalla de Tetúan”, ambas producto de su estancia en África donde quedo deslumbrado por la luz norteafricana y en donde se interesó por el pintoresquismo árabe, del cual tomaría inspiración desde esa época en el resto de su obra.

La exposición mostrará con una particular atención, la influencia en su pintura de los grandes maestros que pudo estudiar en el Prado-, y dedicará un apartado especial al atelier del pintor, en el que reunió una exquisita colección de antigüedades.

- “Basta y sobra” de William Kentridge. Museo Reina Sofía.

Del 1 de noviembre a 19 de marzo.

Nuestra preferida para pasar el dulce mes de noviembre al calor del arte es la exposición “William Kentridge. Basta y sobra”, centrada en su producción escénica, que incluye teatro, ópera y performance, y se acerca también a sus proyectos plásticos desde esta perspectiva.

El eje vertebral de la muestra son las obras de teatro WoyzeckontheHighveld ,Faustus in Africa, y Ubu and theTruthCommission y las óperas Ilritornod’Ulisse, TheNose, Lulu [Lulú, 2015] y Wozzeck (2017).

La exposición reúne una amplia selección de materiales y medios que dan cuenta de estas sinergias entre la obra plástica y escénica del artista, aunque se echan de menos sus típicas instalaciones entre las técnicas del cine primigenio, el vídeo, la animación y la performance, que sumergen al espectador en mundos tan surrealistas como este:

- "Dibujando una revolución", de Marcel Dzama. La casa encendida

Del 28 de septiembre a enero de 2018.

La Casa Encendida presenta la exposición Dibujando una revolución [Drawingon a Revolution] de Marcel Dzama, donde el espectador podrá adentrarse en una suerte de trabajos donde bucear en las influencias artísticas del pintor, que va desde Marcel Duchamp, a Goya, el dadaísmo, Picabia o El Bosco y da como resultado un universo de múltiples lecturas.

Deseando adentrarnos en su trabajo al saber que su multifacética actividad lo sitúa al lado de artistas como el grupo de música ArcadeFire.

La exposición Dibujando una revolución propone una inmersión en el universo del artista donde lo más interesante es observar cómo se centran en la temática de la Revolución, entendida a dos niveles: por un lado, el dibujo como revolución y, por otro, el pensamiento de una era que entiende y cree en la revolución, tal y como señalan Revolution (2016), La revolución va a ser femenina (2017) o Political to Poetical (2017).

- “El espíritu de la pintura” de Cao Guo-Quiang. Museo del Prado.

Del 25 de octubre al 4 de marzo.

Cuando pensamos en el Museo del Prado solemos hacerlo con un cierto regusto a todo aquello que tenga que ver con la tradición y saltan a nuestra cabeza los grandes maestros de la pintura española. Pero la tradición clásica del Museo del Prado no ha impedido abrazar el Arte Contemporáneo en ocasiones y demostrar como ambos pueden y deben coexistir y dialogar.

Esta vez es el turno para CaiGuo-Quiang, como el primer artista contemporáneo que concibe obra inédita creada in situ en el Museo del Prado, con su exposición “El espíritu de la pintura”.

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Podrá verse hasta el 4 de marzo en la sala C del Edificio Jerónimos, tratándose de su primera exposición monográfica centrada en la pintura desde hace más de 30 años.

CaiGuo-Quiang aporta esa necesaria mirada de oriente a occidente que le falta al Prado, además de encajar a la perfección por su corpus pictórico en esa relación entre tradición y contemporaneidad. Del que os hablamos aquí.

A ello habría que añadirle que la figura del Greco, uno de los maestro más admirados de la pinacoteca, es una de sus mayores inspiraciones, lo que se refleja en algunas de sus 27 pinturas hechas con pólvora, - con una innovadora técnica en la que se sirve de este material para transformarlo en energía a través de su ignición- y ocho de las cuales se han realizado en el Salón de Reinos.

Destaca la obra El espíritu de la pintura”, una pieza de una escala monumental, - 18 metros de largo por 3 metros de ancho- y de otras siete obras creadas en el Salón de Reinos, y a las que se suman 19 realizadas en Nueva York.

- Alphonse Mucha. Palacio de Gaviria.

12 de octubre al 25 de febrero

Tal vez la más comercial de la exposiciones recomendadas, que tras la de Escher - celebrada en el mismo lugar y organizada por la misma compañía Arthemisia- y su exitosa afluencia de público (aunque de dudosa factura y calidad de contenidos), repite misma fórmula.

Sin duda, Alphonse Mucha supone un fenómeno de masas en el acercamiento del arte en el gran público y la organización ha vuelto a aprovechar el tirón.

En la muestra podrán verse más de 200 obras, en su mayoría centradas en sensuales figuras femeninas y su característico estilo Art Nouveau, comisariadas por Tomoko Sato, curadora de la Fundación Mucha.

6f497-8-alphonse-mucha-summer-1280x1024.jpg Summer. Alphonse Mucha.

Mucha, que alcanzó fama internacional en el París de finales del siglo XIX gracias a sus carteles publicitarios para espectáculos teatrales, reflejó en sus obras su identidad cultural como checo y eslavo y el contexto histórico y político que rodeaba Europa en ese momento. Fue un firme defensor del proyecto de una Checoslovaquia independiente y puso su obra al servicio de sus convicciones políticas, a pesar de que su obra no exhala tintes reivindicativos.

- “Las formas del alma”. Instituto Cervantes

Hasta del 26 de noviembre.

Entrar al hall del Instituto Cervantes es saber que uno podrá relajarse de los manidos discursos contemporáneos, olvidar todo lo aprendidoy solo sentir.

Encontrarte de frente con la instalación de Marina Vargas y su “Piedad” inserta en un círculo – que se antoja casi como una esfera de poder- enfrentada a su homónima, la “Piedad negra”, colgada de la cúpula sobre la que se asienta, es reencontrarse con el arte, con el poder femenino y con la fuerza que se destila de la creación.

Las Piedades dan la bienvenida a las sesenta obras de los catorce artistas españoles representados en la exposición “Las formas del alma”, comisariada por Susana Blas y que reflejan las diversas formas de entender y representar el espíritu humano. Pero el hilo expositivo no es el de la espiritualidad religiosa, si no el de profundidad de la intuición, que es innata al ser humano.

09d80540-6cbd-45c1-ac1b-170ec213e454.jpg “La piedad invertida” de Marina Vargas.

El proceso creativo surge de la lectura de textos de la escritora Santa Teresa de Ávila, y las conversaciones entre los artistas participantes. Este dialogo es lo que nutre y da vida a este proyecto y las obras son el resultado también de la visión y vivencias personales a este respecto, y del que os hablamos aquí.

Ninguna de estas piezas debe perderse en una exposición imprescindible, por la necesidad de volver a hablar de emociones en el arte, por la vuelta a esa espiritualidad entendida como el diálogo entre el ser humano y el entendimiento con la naturaleza y por el goce estético de una muestra que estará disponible hasta el 26 de noviembre

No sabemos si noviembre nos traerá la calma del clima político que se respira, o si por fin lloverá en Madrid, pero el arte siempre es el mejor revulsivo y es que “Las penas con pan, son menos penas”.

Angélica Millán

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