Y el arte se hizo meme

Por: The Fine Art Collective

escrito el: 12, Jan 2018

¿Qué locura colectiva hace bailar a la Venus de Willendorf a golpe del “I gotta felling” de Black Eyed Peas? La misma que convierte a Las Meninas en un hit a ritmo de trap en el tan posteado “Velasque yo soy guapa”.

Memes. Memes de arte, esa acertada mezcla entre frivolidad, toques retro y un sentido del humor a veces discutible. Esta ha sido la fórmula que ha obrado el milagro de la difusión de obras maestras del arte, que corren como polvorilla por las redes sociales para expresar situaciones cotidianas entre los usuarios. Por primera vez y sin presiones los usuarios comenzaron a comunicarse con el arte de manera habitual y sin la presión que supone entenderlo todo y de la manera en que se dicta.

Estos gif animados, como el de las figurillas femeninas de diferentes periodos de la Historia del Arte que cobran vida en la red y que han irrumpido con fuerza en este nuevo año, son el medio democratizador de nuestro presente digital colectivo.

Meme creados por Emily Hesse a partir de los gifs de Nina Paley.

Fáciles de hacer, fáciles de compartir. Estos gifs son un tipo de archivo simple que naciera en los años 80, con aire desfasado y que hace las delicias de la red. Hay algo (mucho) de imbecilidad humana en ellos, de atontamiento y aturdimiento de los sentidos. Es un off que resuena en el cerebro y que lo vacía de todo aquello que creíamos haber aprendido, pero que ha conseguido en algunos casos lo que no ha logrado la educación formal con los programas educativos de Historia del Arte en décadas.

Si bien la carencia de contenido y de información es su mal más ilustre, los Gifs juegan con la descontextualización de las obras llegando a desacralizar el arte, a hacerlo del espectador, a enfrentarlo a una obra sin que un listillo parapetado en la esquina de algún cuadro se ría de una ignorancia que tal vez no sea más que el miedo a no saber demasiado. Tanto es así que grandes museos como la Tate Gallery lo advirtieron y obraron en consecuencia celebrando la llamada ‘Fiesta GIF de 1840’ hace ya un par de años. Para ello invitaron a una serie de artistas digitales y expertos en videojuegos de entre 18 y 25 años para que actualizasen las obras de una sala con piezas del siglo XIX, convirtiendo sus cuadros estáticos en GIFs en movimiento.

Muchos puristas se escandalizan ante tal sacrilegio, ante la idea de que el público sea el que haya tomado como suyas las obras que un día solo fueron patrimonio de los más leídos, pero lo cierto es que en museos como la Tate afirman que desde entonces las visitas del público más joven han aumentado.

Aunque inocuos y vacíos, permiten al espectador construir desde el principio el discurso, sin miedo a enfrentarse a las “élites”. Una manifestación popular que tira del placer jocoso al descontextualizar la obra, mal y remedio al mismo tiempo para apreciar debidamente el arte.

El meme viral basado en las Meninas “Velasque yo soy guapa”, creado por Christian Flores

Desde la cultura pop hasta la política, los memes surgen a través de nuestros canales de Facebook o Twitter. En el mundo posterior a Internet, nada escapa a la mirada cómica del meme, y la forma está siendo reconocida como un medio artístico para este momento en línea interconectado.

El profesor DarrenWershler, presidente de investigación de la Universidad Concordia, argumenta incluso que los memes son un tipo de "conceptualismo cotidiano". A través de un tratamiento irónico y lúdico, los memes rompen cultura alta y baja, alterando ideas de autenticidad y originalidad. Wershler argumenta que los memes deben entenderse como los descendientes digitales de artistas como ManRay, Walker Evans y Andy Warhol, todos vanguardistas cuyas prácticas se relacionan en gran medida con perturbaciones informativas y sociales.

Podría decirse que los memes son una forma de apropiacionismo, el cual refiere al uso de elementos de una obra de arte para fines propios, para la creación de una nueva obra con tintes contemporáneos.

“Crazy art Dance” por Arteide.

Este movimiento que surge a finales de los años 70 es uno de las más controversiales en el arte contemporáneo, que a menudo se ven salpicados por las polémicas sobre el plagio.

El término fue acuñado por el crítico de arte Douglas Crimp, quien organizó la exposición Pictures a la que invitó a artistas como Cindy Sherman, Richard Prince y SherrieLevine, quienes no trabajaban con imágenes originales, sino que se apropiaban de las de otros autores para reinterpretarlas desde su punto de vista.

Este apropiacionismo unido a esa capacidad que tiene la propia imagen de moverse y transitar a través de la red (lo que se denomina como motilidad) y esa habilidad de originarse, multiplicarse y dividirse en ellas mismas, provocan que el arte este en boca de todas, a tan sólo un click, dándole a esas obras maestras una segunda vida, aunque a algunos no les guste.

Angélica Millán

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